Agresión masiva contra Irán marcó este 28 de febrero de 2026 un punto de máxima tensión en Oriente Medio, luego de que Israel lanzara un ataque que posteriormente fue respaldado por Estados Unidos, en lo que ambos gobiernos describieron como una operación destinada a neutralizar amenazas estratégicas. La jornada dejó un saldo preliminar de más de 200 fallecidos y más de 700 heridos, según datos difundidos por la Media Luna Roja, mientras la situación continúa en desarrollo.
La agresión masiva contra Irán se produjo en un contexto particularmente delicado, ya que se desarrollaba una nueva ronda de negociaciones entre Washington y Teherán sobre el programa nuclear iraní. El inicio de los bombardeos alteró por completo el escenario diplomático y abrió interrogantes sobre la continuidad de cualquier canal de diálogo.
Desde las primeras horas del día, medios locales iraníes reportaron múltiples impactos en distintas provincias. En paralelo, comenzaron a circular informaciones sobre ataques de represalia mediante drones y misiles dirigidos contra objetivos israelíes y bases estadounidenses en la región.
Alcance territorial de la agresión masiva contra Irán
La agresión masiva contra Irán afectó al menos 24 provincias del país, según los reportes iniciales. La extensión geográfica de los impactos refleja la magnitud de la operación, que no se limitó a un solo punto estratégico sino que incluyó múltiples zonas vinculadas a infraestructura militar y logística.
Autoridades iraníes indicaron que entre los objetivos se encontraban instalaciones relacionadas con defensa aérea, estructuras vinculadas al programa de misiles y áreas consideradas sensibles dentro del aparato estratégico del país. La agresión masiva contra Irán también provocó daños en áreas cercanas a zonas residenciales.
Equipos de emergencia trabajaron en tareas de rescate, atención médica y evaluación estructural, mientras se mantenían alertas ante posibles nuevos ataques. La complejidad de la situación dificultó la confirmación inmediata de cifras definitivas.
Objetivos declarados por Israel y Estados Unidos
Según declaraciones oficiales, la agresión masiva contra Irán tendría como propósito desmantelar capacidades nucleares y de misiles consideradas una amenaza directa. El presidente estadounidense afirmó que la operación buscaba destruir infraestructura estratégica y debilitar la capacidad militar iraní a largo plazo.
El primer ministro israelí sostuvo que el ataque preventivo continuará “mientras sea necesario”, señalando que el objetivo es impedir que Irán desarrolle o consolide armamento que ponga en riesgo la seguridad regional.
Las declaraciones incluyeron escenarios abiertos sobre la duración de la campaña militar, dejando claro que el desarrollo dependerá de la respuesta iraní y de la evolución sobre el terreno.
Respuesta iraní y expansión regional
Tras la agresión masiva contra Irán, se reportaron ataques de represalia mediante drones y misiles. Informes preliminares señalaron impactos en territorio israelí y alertas en torno a instalaciones estadounidenses en Oriente Medio.
La posibilidad de que el conflicto se extienda a otros países de la región incrementó la preocupación internacional. Se difundieron imágenes de daños en edificaciones en Baréin y de alertas de seguridad en puntos estratégicos del Golfo.
El patrón de acción y reacción generó un clima de incertidumbre respecto a la estabilidad regional. Analistas advierten que una escalada sostenida podría afectar rutas comerciales y energéticas de relevancia global.
Impacto humanitario
El saldo provisional de la agresión masiva contra Irán supera los 200 fallecidos y 700 heridos, según la Media Luna Roja. Las cifras podrían aumentar conforme avancen las labores de rescate y verificación.
Hospitales en varias provincias operaron bajo presión, atendiendo a víctimas de explosiones y colapsos estructurales. La afectación de servicios básicos complicó la atención en algunos puntos.
Organismos internacionales comenzaron a monitorear la situación ante la posibilidad de una crisis humanitaria ampliada si los ataques continúan.
Reacciones internacionales
La agresión masiva contra Irán generó llamados a la contención por parte de diversos gobiernos y organismos multilaterales. Países de la región emitieron alertas de seguridad y recomendaciones a sus ciudadanos.
El riesgo de un conflicto más amplio provocó reuniones de emergencia en instancias diplomáticas. Se analizaron posibles escenarios de mediación y mecanismos para evitar una escalada mayor.
La tensión también se reflejó en mercados internacionales, especialmente en el sector energético, dada la relevancia estratégica de la región.
Escenarios próximos
El futuro inmediato de la agresión masiva contra Irán dependerá de decisiones políticas y militares en las próximas horas. Una prolongación de la campaña podría redefinir el equilibrio regional.
En contraste, un cese temprano abriría la puerta a intentos de reactivación diplomática, aunque bajo condiciones más complejas y con menor margen de confianza entre las partes.
Mientras tanto, la población en las zonas afectadas enfrenta un escenario de incertidumbre, con medidas de seguridad reforzadas y vigilancia constante ante posibles nuevos desarrollos.
Información cortesía de RT.
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