Las carreteras terciarias se ubican en el centro de la estrategia de desarrollo territorial anunciada por el presidente Bernardo Arévalo, quien confirmó que junto al Ejército de Guatemala se priorizará la construcción de este tipo de vías durante el año 2026, con el objetivo de mejorar la conectividad y las oportunidades en el interior del país.
Contexto del anuncio presidencial
Las carreteras terciarias han sido históricamente uno de los principales déficits de infraestructura en Guatemala, especialmente en departamentos del interior donde la conectividad limita el acceso a servicios básicos, mercados y oportunidades productivas. El anuncio del Gobierno se da en un contexto de búsqueda de soluciones estructurales para reducir brechas territoriales.
El presidente señaló que la decisión responde a un enfoque de desarrollo que prioriza a las comunidades rurales, tradicionalmente excluidas de grandes proyectos de infraestructura. La estrategia contempla una coordinación directa con el para ejecutar las obras.
El planteamiento para 2026 se inscribe dentro de una visión de largo plazo que busca fortalecer la presencia del Estado en el territorio y dinamizar las economías locales a través de una mejor red vial.
Antecedentes de la infraestructura vial rural
Las carreteras terciarias han sido durante décadas una asignatura pendiente para el desarrollo nacional. En numerosas comunidades rurales, los caminos de acceso se encuentran en condiciones precarias, lo que dificulta el traslado de personas, productos agrícolas y servicios esenciales.
En años anteriores, distintos gobiernos han impulsado proyectos de infraestructura vial, aunque estos se han concentrado principalmente en carreteras primarias y secundarias. Como resultado, amplias zonas del interior continúan con una conectividad limitada.
La falta de mantenimiento y la ausencia de inversiones sostenidas han agravado el deterioro de las vías terciarias, especialmente en regiones montañosas y de difícil acceso.
Confirmación de la prioridad para 2026
Las carreteras terciarias fueron confirmadas como prioridad para el año 2026 por el presidente Arévalo, quien explicó que la estrategia busca impactar directamente en la vida cotidiana de las comunidades rurales. El anuncio destaca la intención de enfocar recursos y capacidades institucionales en este tipo de infraestructura.
El mandatario indicó que la participación del Ejército de Guatemala permitirá acelerar los procesos de construcción y mantenimiento, aprovechando su capacidad logística y presencia territorial.
La planificación para 2026 incluye la identificación de zonas prioritarias donde la mejora de caminos puede generar un mayor impacto social y económico.
Rol del Ejército de Guatemala en los proyectos
La participación del Ejército de Guatemala en la construcción de carreteras terciarias responde a una estrategia de apoyo al desarrollo nacional. Históricamente, la institución ha colaborado en proyectos de infraestructura, especialmente en áreas de difícil acceso.
El apoyo militar permite movilizar maquinaria, personal técnico y recursos en regiones donde la presencia de empresas constructoras es limitada. Esta coordinación busca optimizar tiempos y costos en la ejecución de obras.
Las autoridades han subrayado que la participación del Ejército se realizará dentro del marco legal y con un enfoque de apoyo a las comunidades.
Análisis institucional de la estrategia vial
Desde el análisis institucional, la priorización de carreteras terciarias representa un cambio de enfoque en la política de infraestructura. En lugar de concentrarse únicamente en grandes corredores, la estrategia apuesta por mejorar la conectividad local.
Las autoridades consideran que este enfoque puede generar beneficios más inmediatos para la población, al facilitar el acceso a mercados, centros educativos y servicios de salud.
El análisis también destaca que una red vial rural funcional contribuye a la cohesión territorial y al fortalecimiento de la presencia estatal.
Impacto social en comunidades rurales
Las carreteras terciarias tienen un impacto directo en la calidad de vida de las comunidades rurales. La mejora de caminos reduce los tiempos de traslado y facilita el acceso a servicios básicos.
Para muchas familias, contar con una vía transitable durante todo el año significa mayor seguridad y mejores oportunidades económicas.
Las autoridades han señalado que el desarrollo de infraestructura vial rural es una demanda histórica de la población del interior del país.
Impacto económico y productivo
Desde una perspectiva económica, las carreteras terciarias son clave para el desarrollo productivo local. La conectividad facilita la salida de productos agrícolas hacia los mercados y reduce costos de transporte.
La mejora de caminos puede incentivar inversiones en zonas rurales y fortalecer cadenas de valor locales.
El Gobierno considera que esta estrategia contribuirá a dinamizar las economías departamentales y a generar empleo.
Reducción de brechas territoriales
Las carreteras terciarias juegan un papel central en la reducción de brechas territoriales. La falta de infraestructura ha sido uno de los factores que profundizan las desigualdades entre áreas urbanas y rurales.
El enfoque anunciado busca equilibrar el desarrollo, llevando inversiones a zonas históricamente rezagadas.
Las autoridades destacan que una mejor conectividad es fundamental para la integración territorial.
Planificación y criterios de priorización
La selección de proyectos de carreteras terciarias para 2026 se basará en criterios técnicos y sociales. Entre ellos se consideran la densidad poblacional, el potencial productivo y el acceso a servicios.
Las autoridades han indicado que se trabajará en coordinación con gobiernos locales para identificar las necesidades más urgentes.
La planificación busca asegurar que los recursos se utilicen de manera eficiente y transparente.
Desafíos en la ejecución de proyectos
A pesar de los beneficios esperados, la construcción de carreteras terciarias enfrenta desafíos importantes, como las condiciones geográficas y climáticas del país.
El mantenimiento a largo plazo también es un factor clave para garantizar la sostenibilidad de las obras.
Las autoridades reconocen que será necesario fortalecer la coordinación institucional para superar estos retos.
Proyección de la estrategia para 2026
Las carreteras terciarias forman parte de una estrategia de desarrollo que se proyecta más allá de un solo año. El enfoque para 2026 busca sentar las bases de un programa sostenido de infraestructura rural.
El Gobierno prevé que los resultados iniciales permitan ampliar el alcance de los proyectos en años posteriores.
La proyección apunta a una mejora gradual pero constante de la red vial rural.
Conclusión sobre la prioridad de las carreteras terciarias
La decisión de priorizar las carreteras terciarias para 2026 refleja una visión de desarrollo centrada en el interior del país. El anuncio del presidente Bernardo Arévalo subraya la importancia de la infraestructura vial como motor de inclusión y crecimiento.
La coordinación con el Ejército de Guatemala busca garantizar una ejecución eficiente de los proyectos y un impacto tangible en las comunidades.
El éxito de esta estrategia dependerá de una planificación adecuada, seguimiento institucional y la participación activa de los actores locales.
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