Incendios forestales en Australia mantienen en alerta máxima a las autoridades del sureste del país, luego de que decenas de localidades rurales se vieran amenazadas por el avance de las llamas en medio de una intensa ola de calor y condiciones climáticas extremas. El fuego, avivado por fuertes vientos y una prolongada sequía, ha generado evacuaciones preventivas y mantiene a miles de personas bajo advertencias de riesgo vital.
Los bomberos informaron que al menos treinta focos activos continúan fuera de control en distintas zonas del estado de Victoria, donde las temperaturas extremas y la vegetación completamente seca han creado un escenario similar al vivido durante el devastador “verano negro” de 2019, uno de los peores desastres ambientales en la historia reciente del país.
Condiciones extremas agravan los incendios
Las autoridades meteorológicas advirtieron que las temperaturas podrían superar los 40 grados Celsius, generando un entorno altamente propicio para la rápida propagación de los incendios forestales en Australia. A este factor se suman ráfagas de viento que superan los 100 kilómetros por hora, lo que dificulta las tareas de control y aumenta el peligro para las comunidades cercanas.
El comisionado de Gestión de Emergencias del estado de Victoria alertó que las condiciones son calificadas como “catastróficas”, el nivel más alto de riesgo en la escala nacional de incendios. En ese contexto, las autoridades instaron a los habitantes de varias aldeas rurales a evacuar de inmediato mientras aún es posible hacerlo de forma segura.
Evacuaciones y advertencias a la población
Los incendios forestales en Australia han obligado a emitir órdenes de evacuación para decenas de comunidades rurales, algunas de ellas con apenas unos cientos de habitantes. Las autoridades fueron enfáticas al advertir que permanecer en las zonas afectadas podría poner en riesgo la vida de las personas.
“Si no se van ahora, podrían perder la vida”, advirtió el responsable de emergencias durante una conferencia de prensa, al subrayar que las condiciones podrían empeorar rápidamente. En muchos casos, las rutas de escape permanecen abiertas solo por tiempo limitado debido al avance del fuego y la caída de árboles.
Incendios forestales en Australia, operativos de emergencia por tierra y aire
Más de un millar de bomberos trabajan de forma ininterrumpida para contener los incendios forestales en Australia, apoyados por brigadas especializadas y recursos aéreos. Sin embargo, las fuertes ráfagas de viento han obligado en algunos momentos a suspender temporalmente las operaciones aéreas, lo que complica aún más el combate contra las llamas.
Las autoridades reconocieron que, en ciertas zonas, el objetivo principal ya no es extinguir el fuego, sino proteger vidas humanas y evitar que las llamas alcancen áreas urbanas o infraestructura crítica. El despliegue incluye maquinaria pesada, helicópteros y aviones cisterna cuando las condiciones lo permiten.
Desaparecidos y daños materiales
La Policía informó que tres personas, entre ellas un niño, permanecen desaparecidas en una de las zonas más afectadas por los incendios forestales en Australia. Los equipos de búsqueda trabajan en condiciones extremadamente difíciles debido al humo denso, el calor intenso y el terreno accidentado.
Uno de los focos más destructivos ya ha consumido alrededor de 28.000 hectáreas cerca de la localidad de Longwood, ubicada a unos 150 kilómetros al norte de Melbourne. Varias propiedades rurales quedaron completamente destruidas, incluyendo viviendas, galpones y áreas destinadas a la actividad agropecuaria.
Incendios forestales en Australia, impacto en comunidades rurales
Las comunidades rurales han sido las más golpeadas por los incendios forestales en Australia, con pérdidas que afectan directamente los medios de subsistencia de numerosas familias. Ganado, cultivos y estructuras esenciales para la producción agrícola han quedado reducidos a cenizas.
“Algunas propiedades se han quedado sin nada. Han perdido sus medios de vida, su ganado y sus instalaciones”, relató un capitán de bomberos local, describiendo el impacto emocional y económico que deja el avance del fuego en las zonas rurales del estado de Victoria.
Ola de calor y riesgo extendido
Millones de personas en los estados de Victoria y Nueva Gales del Sur enfrentan temperaturas extremas debido a la ola de calor, que no solo incrementa el riesgo de incendios forestales en Australia, sino que también afecta la salud de la población y la infraestructura energética.
Las principales ciudades, como Sídney y Melbourne, también permanecen bajo alerta, aunque hasta ahora los focos más peligrosos se concentran en áreas rurales. Las autoridades sanitarias recomendaron limitar actividades al aire libre y mantenerse hidratados ante el calor extremo.
Incendios forestales en Australia, un desafío recurrente para Australia
Australia enfrenta incendios forestales severos de manera recurrente, pero expertos advierten que el cambio climático está intensificando la frecuencia y la gravedad de estos eventos. Las sequías prolongadas y las olas de calor más intensas crean condiciones ideales para fuegos de gran magnitud.
Las autoridades reiteraron que la prevención y la preparación comunitaria son claves para reducir el impacto de futuros incendios forestales en Australia, al tiempo que destacaron la importancia de fortalecer los sistemas de alerta temprana y la respuesta ante emergencias.
Información cortesía de DW
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