El despliegue militar de Estados Unidos alrededor de Venezuela permanecerá activo en la región del Caribe, aseguró este viernes el presidente Donald Trump, en medio de la crisis política y militar que se desató tras la operación estadounidense que culminó con la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, en los primeros días de enero de 2026.
En una declaración oficial, Trump sostuvo que la Armada y demás fuerzas militares permanecerán ubicadas en el área por motivos de seguridad, pese a que canceló lo que llamó una “segunda ola de ataques” contra Venezuela gracias a lo que describió como cooperación por parte de Caracas. El mandatario estadounidense calificó algunas acciones venezolanas como gestos que podrían contribuir a la paz, aunque subrayó que la presencia de Estados Unidos en aguas cercanas a Venezuela seguirá siendo una prioridad estratégica.
Despliegue militar de Estados Unidos, presencia militar sostenida en el Caribe
Despliegue militar de Estados Unidos, Trump explicó que, si bien decidió suspender una nueva serie de ofensivas en territorio venezolano, las fuerzas navales y militares que rodean a Venezuela no se retirarán en el corto plazo. Según su versión, la decisión se mantiene “por motivos de seguridad”; sin embargo, la información plantea preguntas sobre el alcance y la duración de dicha presencia militar estadounidense en la región.
La medida se produce en el contexto de una crisis geopolítica compleja que tiene en el centro la relación entre Estados Unidos y Venezuela. Una operación militar de alto impacto a comienzos de enero llevó a que Nicolás Maduro y su esposa fueran trasladados desde Caracas hasta Nueva York, donde enfrentan cargos penales relacionados con presuntos vínculos de narcoterrorismo y actividades ilícitas. :contentReference[oaicite:0]{index=0}
Despliegue militar de Estados Unidos, cooperación y tensiones
En su comunicado, Trump agradeció a “las autoridades venezolanas” por lo que calificó de cooperación al cancelar la segunda oleada de ataques planificados. Además, elogió lo que llamó la liberación de un “gran número de presos políticos” como una señal de apertura hacia la posibilidad de una transición pacífica. La Casa Blanca también ha señalado que Estados Unidos y Venezuela estarían colaborando en la reconstrucción de infraestructura clave, particularmente en el sector del petróleo y el gas, con inversiones estimadas por Trump en al menos 100.000 millones de dólares por parte de empresas energéticas estadounidenses. :contentReference[oaicite:1]{index=1}
Aunque Trump presentó la cancelación de los ataques como un acto de buena fe, otros actores internacionales han expresado inquietudes sobre la naturaleza de la cooperación y sus condiciones. La decisión de mantener las unidades navales a la vista de Venezuela y el Caribe ha sido interpretada por algunos analistas como una forma de presión continua, más allá de la narrativa oficial de seguridad.
Reacciones en Venezuela
El gobierno venezolano, así como sectores políticos de la región, han calificado la operación militar estadounidense previa como una agresión injustificada y una violación del derecho internacional. Caracas denunció que las acciones de Washington no se limitan a la supuesta lucha contra el narcotráfico, sino que buscan la apropiación de recursos estratégicos como el petróleo y los minerales, y un cambio de régimen mediante la fuerza. :contentReference[oaicite:2]{index=2}
Desde la capital venezolana, la administración de Delcy Rodríguez, quien fue juramentada como presidenta interina tras la captura de Maduro, ha pedido la liberación inmediata del mandatario y su esposa. Al mismo tiempo, mantiene firme su postura de soberanía frente a lo que considera una intervención extranjera en asuntos internos.
Despliegue militar de Estados Unidos interpretaciones internacionales
La comunidad internacional ha mostrado posturas divididas respecto a la presencia militar de Estados Unidos alrededor de Venezuela. Algunos países han llamado al respeto del derecho internacional y al cese de las acciones que interpretan como intervencionistas, mientras que otros han adoptado posturas más neutrales o relacionadas con la lucha contra el tráfico de drogas.
Organizaciones multilaterales han instado a una solución pacífica y negociada, enfatizando la importancia del diálogo y la disminución de tensiones. A su vez, expertos en relaciones internacionales señalan que la permanencia de fuerzas militares estadounidenses en el Caribe podría tener implicaciones de largo alcance para la seguridad regional, no solo en América Latina sino también en las relaciones entre potencias mundiales.
Aspectos legales y políticos en despliegue militar de Estados Unidos
En el propio Estados Unidos, la decisión de Trump de mantener un despliegue militar alrededor de Venezuela ha generado debate político. Algunos legisladores han expresado preocupación por la falta de una autorización del Congreso para acciones militares prolongadas en el exterior, lo cual podría abrir un debate constitucional sobre la autoridad ejecutiva frente al poder legislativo en materia de guerra y seguridad. :contentReference[oaicite:3]{index=3}
El Senado estadounidense incluso avanzó una resolución para limitar la capacidad del presidente de emprender acciones militares adicionales contra Venezuela sin la aprobación del Congreso, un movimiento que refleja tensiones internas en Washington sobre el método y la legitimidad de la estrategia empleada en América Latina. :contentReference[oaicite:4]{index=4}
La narrativa oficial y su impacto diplomático
Trump ha defendido en varias ocasiones sus decisiones relacionadas con Venezuela, argumentando que la medida busca proteger la seguridad de Estados Unidos y combatir amenazas como el narcotráfico y el crimen transnacional. En sus declaraciones públicas, ha reiterado que la presencia militar no implica una ocupación permanente, pero ha dejado abierta la posibilidad de que fuerzas estadounidenses puedan actuar si fuera necesario, incluyendo escenarios hipotéticos de despliegue terrestre. :contentReference[oaicite:5]{index=5}
No obstante, la narrativa oficial que presenta el despliegue como una acción de seguridad ha sido cuestionada por críticos que señalan que la evidencia pública sobre vínculos entre el régimen venezolano y organizaciones criminales no ha sido suficientemente demostrada, lo que complica la legitimación internacional de la operación militar estadounidense.
Implicaciones económicas y estratégicas
El anuncio de Trump sobre la cooperación en la reconstrucción del sector petrolero venezolano y la permanencia de la Armada estadounidense cerca de Venezuela también tiene una dimensión económica significativa. El interés de las compañías energéticas de Estados Unidos en acceder a los recursos petroleros de Venezuela se ha convertido en un elemento central de la estrategia estadounidense en el país, más allá del discurso de seguridad. :contentReference[oaicite:6]{index=6}
Este componente económico introduce una variable adicional en la ecuación regional, ya que podría intensificar las tensiones con actores internacionales interesados en el mercado petrolero venezolano, incluyendo países con estrechos vínculos energéticos en la región.
Despliegue militar de Estados Unidos, escenarios futuros
De cara al futuro, el despliegue militar de Estados Unidos alrededor de Venezuela podría prolongarse mientras persistan tensiones políticas, económicas y diplomáticas entre ambas naciones. El equilibrio entre seguridad, cooperación y presión estratégica será un factor clave para determinar la evolución de esta crisis.
La comunidad internacional continuará observando de cerca la situación, especialmente en relación con los derechos humanos, la soberanía nacional y la legalidad de las acciones emprendidas. Las decisiones que tomen tanto el gobierno estadounidense como las autoridades venezolanas influirán en la estabilidad de la región y en las relaciones entre Estados Unidos y América Latina.
Nota de cortesía de RT.
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