La plataforma de predicciones Polymarket niega pago de apuestas vinculadas a una supuesta invasión de Estados Unidos a Venezuela tras la reciente intervención militar que resultó en la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro, generando una polémica entre usuarios y apostadores que habían depositado millones de dólares en contratos ligados a ese desenlace.
Polymarket, una plataforma de mercados de predicción basada en tecnología blockchain, había generado expectativas entre sus usuarios respecto al resultado de sus apuestas sobre hechos geopolíticos, incluyendo una eventual invasión estadounidense de Venezuela antes de fechas específicas en 2026. Sin embargo, la firma ha sostenido que su definición de “invasión” no se satisfizo con la operación militar que llevó a la captura de Maduro, al no implicar un establecimiento prolongado de control territorial por parte de Washington.
Qué es Polymarket y porque el Polymarket niega pago
Polymarket es una plataforma de mercado de predicciones fundada en 2020, en la que los usuarios pueden apostar con criptomonedas sobre la probabilidad de que ocurran acontecimientos futuros —desde eventos deportivos hasta decisiones políticas o acciones militares—.
La plataforma opera permitiendo a los participantes comprar contratos binarios (“sí” o “no”) que fluctúan en precio en función de la percepción del mercado sobre la probabilidad de un evento. Cuando el evento ocurre según los criterios especificados en el contrato, los participantes que apostaron a favor pueden recuperar su inversión y obtener ganancias.
La apuesta sobre Venezuela
Uno de los mercados más seguidos en Polymarket en los últimos días era el que preguntaba si Estados Unidos invadiría Venezuela antes del 31 de enero de 2026. Miles de usuarios apostaron sumas de dinero que, en conjunto, superaban los 10,5 millones de dólares en contratos relacionados con distintos plazos de invasión.
La polémica se intensificó luego de una operación militar estadounidense en Venezuela el 3 de enero de 2026, que culminó con la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, y el traslado de ambos a Estados Unidos para enfrentar cargos. Muchos apostadores consideraron que esa acción constituyó una invasión o al menos un acto militar de gran envergadura, que debía activar el pago de los contratos.

Polymarket niega pago, redefine lo ocurrido
El centro de la disputa es la definición contractual de “invasión”. Polymarket ha argumentado que sus mercados se resolvieron únicamente si Estados Unidos “comenzara una ofensiva militar destinada a establecer control sobre cualquier parte de Venezuela”. Según la firma, la operación llevada a cabo no cumplió ese umbral porque, en su interpretación, no hubo un establecimiento prolongado de control territorial. :
La empresa también señaló que resolverá el contrato sobre la base de un “consenso de fuentes creíbles”, un procedimiento que ha sido objeto de crítica por su supuesta ambigüedad y falta de transparencia.
Reacción de los usuarios
Usuarios y apostadores han expresado su frustración por lo que consideran una reinterpretación arbitraria de los términos del contrato para evitar pago de las apuestas. Algunos calificaron la medida como injusta o incluso “absurda”, alegando que una acción militar como la realizada debería contar como invasión en el lenguaje común, independientemente de la definición técnica de Polymarket.
La indignación se intensificó porque muchos pequeños apostadores sienten que la plataforma está favoreciendo interpretaciones que benefician a la propia empresa o a grandes participantes del mercado en detrimento de quienes confiaron en las condiciones originales del contrato.
Ganancias previas y sospechas de información privilegiada
En paralelo, el mercado de predicciones también fue noticia porque un usuario anónimo logró obtener cerca de 410.000 dólares al apostar por la caída de Maduro antes de que la noticia fuera pública, generando sospechas de uso de información privilegiada. Las ganancias se generaron tras comprar contratos cuando estos tenían bajo precio y luego ver cómo subían drásticamente con la intervención militar.
La precisión y el momento de estas apuestas han llevado a debates sobre si algunos participantes pudieron acceder a información confidencial antes de que los hechos se hicieran públicos, un tema sensible que pone en entredicho la transparencia de estas plataformas.
Polymarket niega pago, debate sobre mercados de predicción
Estos incidentes han reavivado el debate sobre la regulación de los mercados de predicción, especialmente cuando se trata de acontecimientos geopolíticos de alto impacto. A diferencia de los mercados financieros tradicionales, estos espacios a menudo operan en entornos regulatorios menos estrictos, lo que puede permitir prácticas controvertidas o interpretaciones ambiguas de los términos de los contratos.
Algunos legisladores en Estados Unidos han propuesto leyes que restringirían la participación de personas con información privilegiada o que tienen acceso a datos no públicos en mercados de predicción, con el objetivo de proteger la equidad y la integridad de los mecanismos de apuesta. {index=15}
Polymarket niega pago, críticas y responsabilidad tecnológica
Expertos en tecnología y finanzas han señalado que la controversia subraya los riesgos inherentes de combinar decisiones basadas en eventos reales con apuestas financieras, particularmente cuando las definiciones contractuales pueden ser interpretadas de manera flexible.
Además, al no existir un ente regulador global estandarizado para estos mercados de predicción, las decisiones de adjudicación quedan en manos de criterios internos de cada plataforma, lo que puede erosionar la confianza del usuario.
Posibles implicaciones legales
La negativa de Polymarket a liquidar los contratos programados ha generado discusiones sobre si los términos originales de los mercados de predicción deben ser más estrictos y claros, especialmente en escenarios donde se vinculan con acontecimientos que involucran fuerzas armadas de países soberanos.
Los desafíos legales podrían ampliarse si los apostadores afectados deciden recurrir a tribunales o autoridades regulatorias, aunque la jurisdicción y el marco legal aplicable en estos casos todavía están en discusión.
Información cortesía de RT
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