La economía de India se consolidó como la cuarta más grande del mundo, superando a Japón, según afirmó el gobierno indio en su revisión económica de fin de año. Con un Producto Interno Bruto estimado en 4,18 billones de dólares, el país más poblado del planeta continúa su ascenso en la jerarquía económica global, aunque todavía enfrenta retos estructurales importantes, especialmente en términos de ingreso per cápita y generación de empleo.
De acuerdo con las autoridades de Nueva Delhi, la confirmación oficial de este adelantamiento dependerá del cálculo final del PIB anual que se publicará en 2026. No obstante, las proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) ya anticipan que la economía de India superará de manera clara a la japonesa en el corto plazo.
Este avance refuerza la narrativa del gobierno del primer ministro Narendra Modi, que ha insistido en que la economía de India atraviesa una fase de crecimiento sostenido y resiliente, incluso en un contexto internacional marcado por tensiones comerciales, conflictos geopolíticos y desaceleración en varias economías desarrolladas.
Un cambio en el ranking económico mundial
Durante décadas, Japón ocupó el lugar de tercera economía mundial, solo detrás de Estados Unidos y China. Sin embargo, el estancamiento económico prolongado, el envejecimiento de su población y el bajo crecimiento han permitido que otras economías emergentes ganen terreno.
India, que ya había superado al Reino Unido en 2022 para convertirse en la quinta economía del mundo, ahora se posiciona como la cuarta, según los cálculos presentados por el gobierno indio y respaldados por proyecciones del FMI.
La economía de India ha mostrado un crecimiento más rápido que el de muchas economías avanzadas, impulsada por el consumo interno, la inversión pública en infraestructura y una expansión sostenida del sector servicios.
Las cifras detrás del crecimiento
Según la revisión económica oficial, el PIB de India alcanzó los 4,18 billones de dólares en 2025. Para 2026, el FMI proyecta que esta cifra ascenderá a 4,51 billones, superando los 4,46 billones estimados para Japón.
El gobierno indio sostiene que, de mantenerse esta tendencia, el país podría desplazar a Alemania del tercer puesto en un plazo de dos a tres años, con una proyección de PIB cercana a los 7,3 billones de dólares para 2030.
Estas cifras reflejan el dinamismo de la economía de India, aunque también evidencian las enormes diferencias en productividad y riqueza respecto a las economías desarrolladas.
Resiliencia en un entorno global complejo
El crecimiento de India se produce en un contexto internacional adverso, marcado por la imposición de aranceles por parte de Estados Unidos, particularmente relacionados con la compra de petróleo ruso por parte de Nueva Delhi.
A pesar de estas tensiones, el gobierno indio subraya que la economía de India ha demostrado una notable resiliencia frente a las incertidumbres del comercio global.
Las autoridades destacan que la diversificación de mercados, el fortalecimiento del consumo interno y el impulso a la manufactura nacional han amortiguado los efectos negativos de las disputas comerciales.
El contraste del PIB per cápita
A pesar del tamaño total de su economía, India enfrenta un desafío significativo en términos de ingreso per cápita. Según datos del Banco Mundial, el PIB per cápita indio fue de 2.694 dólares en 2024.
Esta cifra contrasta de manera marcada con la de Japón, que alcanzó los 32.487 dólares, y con la de Alemania, que superó los 56.000 dólares.
La economía de India, aunque grande en volumen, sigue reflejando profundas desigualdades internas y una distribución de ingresos muy inferior a la de las economías desarrolladas.
El desafío del empleo juvenil
India es una nación joven: más de una cuarta parte de sus 1.400 millones de habitantes tiene entre 10 y 26 años. Este bono demográfico representa tanto una oportunidad como un desafío.
El país enfrenta dificultades para generar empleos bien remunerados para millones de jóvenes graduados, especialmente en sectores distintos a la tecnología y los servicios especializados.
Expertos advierten que, si la economía de India no logra absorber a esta fuerza laboral creciente, el crecimiento económico podría verse limitado en el mediano plazo.
Infraestructura y reformas estructurales
Uno de los pilares del crecimiento indio ha sido la inversión pública en infraestructura, que incluye carreteras, ferrocarriles, puertos y proyectos de energía.
El gobierno de Modi ha promovido además reformas destinadas a mejorar el clima de negocios, simplificar impuestos y atraer inversión extranjera directa.
Estas medidas han contribuido a fortalecer la economía de India, aunque persisten críticas sobre la burocracia y la desigualdad regional.
Comparación con Japón y Alemania
Mientras Japón enfrenta un envejecimiento acelerado de su población y bajo crecimiento, Alemania lidia con desafíos industriales, altos costos energéticos y una transición económica compleja.
India, en contraste, se beneficia de una población joven, un mercado interno amplio y una creciente integración en las cadenas globales de valor.
La economía de India se perfila así como una de las principales fuerzas emergentes del sistema económico internacional.
El papel del sector servicios
El sector servicios continúa siendo el motor principal de la economía india, con especial peso en tecnología de la información, finanzas y telecomunicaciones.
Las exportaciones de servicios han permitido a India compensar déficits en otros sectores y fortalecer sus reservas internacionales.
No obstante, analistas señalan que el país necesita fortalecer su base industrial para lograr un crecimiento más equilibrado.
Perspectivas a mediano plazo
Las proyecciones del FMI y de las autoridades indias apuntan a que India podría convertirse en la tercera economía mundial para 2027.
Sin embargo, el éxito de este objetivo dependerá de la capacidad del país para mantener la estabilidad macroeconómica y reducir desigualdades.
La economía de India se encuentra en un punto clave de su desarrollo, con oportunidades significativas y retos estructurales pendientes.
Un ascenso con matices
El avance de India en el ranking económico mundial representa un hito histórico para el país y refuerza su peso geopolítico.
Al mismo tiempo, pone de relieve la brecha existente entre el tamaño de la economía y el bienestar de la población.
La economía de India seguirá siendo observada de cerca como uno de los principales motores del crecimiento global en los próximos años.
Información cortesía de DW
Para más información en Nuevo Mundo



