Inflación en Argentina marca el nivel más bajo en ocho años
La inflación en Argentina registró en 2025 un aumento acumulado del 31,5 %, convirtiéndose en el nivel más bajo de los últimos ocho años, de acuerdo con los datos oficiales difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos. El resultado representa un cambio significativo respecto a 2024, cuando el índice de precios al consumidor cerró con un alza del 117,8 %.
El dato sobre la inflación en Argentina fue dado a conocer en un contexto de fuerte expectativa económica, luego de un período marcado por ajustes fiscales, contracción del consumo y una profunda transformación de la política económica.
Evolución del índice de precios al consumidor
El comportamiento de la inflación en Argentina durante 2025 mostró una tendencia general a la desaceleración, aunque con fluctuaciones mensuales a lo largo del año. En diciembre, el índice de precios registró un incremento del 2,8 %, lo que confirmó una aceleración que se inició a mediados del año.
A pesar de ese repunte en los últimos meses, el resultado anual consolidó a la inflación en Argentina como la más baja desde 2017, cuando el país había registrado una variación del 24,8 %.
Comparación con años anteriores
La inflación en Argentina había alcanzado niveles históricamente altos en los últimos años, con un pico interanual del 289,4 % en abril de 2024. Esa situación estuvo vinculada a desequilibrios macroeconómicos, emisión monetaria y pérdida de confianza en la moneda nacional.
El descenso observado en 2025 marca un contraste notable con ese escenario, aunque los analistas advierten que la recuperación de la estabilidad de precios sigue siendo un proceso frágil.
Impacto de la devaluación inicial
La inflación en Argentina se vio fuertemente impactada a finales de 2023 por la súbita devaluación del peso argentino dispuesta al inicio del mandato del presidente Javier Milei. Esa medida provocó una aceleración inflacionaria inmediata, con una suba mensual del 25,5 % en diciembre de ese año.
El traslado a precios de esa devaluación marcó el punto de partida de un proceso inflacionario que luego comenzó a moderarse durante el transcurso de 2024 y 2025.
Medidas económicas y ajuste fiscal
El descenso de la inflación en Argentina estuvo acompañado por un fuerte ajuste fiscal y monetario aplicado por el Gobierno. La reducción del gasto público y el endurecimiento de la política monetaria buscaron frenar la expansión de precios.
Estas medidas tuvieron un impacto directo en la actividad económica y en el nivel de consumo, que mostró una contracción significativa en varios sectores.
Caída del consumo y demanda interna
Uno de los factores clave en la desaceleración de la inflación en Argentina fue el derrumbe del consumo interno. La pérdida del poder adquisitivo y la reducción de ingresos reales limitaron la demanda, ejerciendo presión a la baja sobre los precios.
Este fenómeno se reflejó especialmente en rubros vinculados al consumo masivo y en bienes no esenciales.
Comportamiento mensual durante 2025
Durante el año, la inflación en Argentina mostró un comportamiento irregular. En marzo se registró el pico mensual del 3,7 %, mientras que en mayo se alcanzó el nivel más bajo, con una suba del 1,5 %.
Desde junio, la tasa mensual comenzó a incrementarse gradualmente, culminando en el 2,8 % de diciembre.
Inflación y política monetaria
La política monetaria restrictiva fue uno de los pilares para contener la inflación en Argentina. El control de la emisión y la búsqueda del equilibrio fiscal fueron presentados como objetivos centrales del programa económico.
Las autoridades sostienen que estas medidas permitieron sentar las bases para una mayor estabilidad de precios.
Efectos sociales de la desaceleración
Aunque la inflación en Argentina se redujo de manera significativa, el impacto social del ajuste económico generó tensiones. La caída del consumo y el aumento del desempleo afectaron a amplios sectores de la población.
El descenso de la inflación no se tradujo de inmediato en una mejora del bienestar general.
Expectativas oficiales sobre el futuro
El Gobierno sostiene que la inflación en Argentina continuará descendiendo en los próximos años, en la medida en que se consolide el orden macroeconómico. Desde el Ejecutivo se insiste en que el proceso inflacionario será superado de forma gradual.
Las autoridades reiteran que la estabilidad de precios es un objetivo prioritario.
Advertencias de analistas económicos
Especialistas señalan que, pese a la mejora en la inflación en Argentina, persisten riesgos estructurales. Entre ellos destacan la fragilidad del crecimiento económico y la necesidad de recuperar el poder adquisitivo de los salarios.
También advierten que un repunte del consumo podría generar nuevas presiones inflacionarias.
Inflación y credibilidad económica
La evolución de la inflación en Argentina es observada de cerca por los mercados y organismos internacionales. El descenso del índice contribuye a mejorar la percepción sobre la sostenibilidad del programa económico.
No obstante, la confianza depende de la continuidad de las políticas implementadas.
Balance del año económico
El cierre de 2025 con una inflación en Argentina del 31,5 % representa un cambio de tendencia respecto a los años anteriores. El dato refleja una moderación significativa del ritmo de aumento de precios.
Sin embargo, el desafío de lograr estabilidad duradera sigue presente.
Un escenario aún en transición
La inflación en Argentina continúa siendo un tema central del debate público. Aunque los indicadores muestran una mejora, el proceso de normalización económica está lejos de concluir.
El desempeño de 2025 es visto como un punto de inflexión, pero no como una solución definitiva.
Información cortesía de DW.
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