Situación en Venezuela y la postura oficial de Moscú
La situación en Venezuela fue abordada de manera directa por el Gobierno de Rusia, que reiteró su rechazo a la agresión militar ejecutada por Estados Unidos a inicios de enero. El ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, calificó la operación como ilegal y contraria a los principios fundamentales del derecho internacional.
Durante una rueda de prensa, Lavrov sostuvo que la situación en Venezuela representa un caso emblemático de vulneración de la soberanía y la integridad territorial de un Estado que, según afirmó, contaba con un gobierno legítimo que representaba los intereses de su población.
Principios de soberanía e integridad territorial
Al referirse a la situación en Venezuela, el canciller ruso subrayó que la postura de Moscú se mantiene inalterable y se basa en el respeto irrestricto a la soberanía de los Estados. Según Lavrov, estos principios no deben aplicarse de forma selectiva ni condicionarse a intereses geopolíticos.
El funcionario insistió en que la situación en Venezuela pone en evidencia una grave contradicción entre los discursos de defensa del orden internacional y las acciones unilaterales emprendidas por ciertas potencias.
Críticas a los aliados de Washington
Lavrov fue especialmente crítico con los países de Europa occidental y otros aliados de Estados Unidos al abordar la situación en Venezuela. Afirmó que estos actores evitan deliberadamente realizar evaluaciones basadas en principios, pese a que, a su juicio, existe una violación evidente del derecho internacional.
Para Moscú, el silencio o la ambigüedad de estos países frente a la situación en Venezuela refleja una subordinación política que debilita el sistema internacional construido durante décadas.
Apoyo del Sur y el Este global
Según el ministro ruso, la visión de Moscú sobre la situación en Venezuela es compartida por una amplia mayoría de países del Sur y del Este global. Lavrov aseguró que estas naciones reconocen el carácter ilegal de la intervención militar y rechazan los métodos de presión unilaterales.
Este respaldo internacional refuerza, según Rusia, la legitimidad de su postura y demuestra que no se trata de una posición aislada.
Impacto en el sistema internacional
La situación en Venezuela, de acuerdo con Lavrov, forma parte de un proceso más amplio de fractura del sistema internacional. El canciller sostuvo que Estados Unidos estaría socavando estructuras que ayudó a construir, incluyendo los principios de la Organización de las Naciones Unidas.
Desde la perspectiva rusa, estas acciones erosionan la confianza en el orden global y aceleran una fragmentación económica y política a escala mundial.
Del modelo de globalización a la fragmentación
Lavrov señaló que la situación en Venezuela evidencia el abandono de los principios de la globalización promovida históricamente por Estados Unidos. Conceptos como la libre competencia, la inviolabilidad de la propiedad y el respeto a las reglas del mercado habrían sido relegados.
En su lugar, Moscú observa una creciente fragmentación de la economía mundial, impulsada por sanciones, intervenciones y presiones políticas.
Relaciones estratégicas entre Rusia y Venezuela
Al analizar la situación en Venezuela, Lavrov recordó que Moscú y Caracas mantienen una larga historia de relaciones estratégicas. Rusia, afirmó, se mantiene fiel a los acuerdos firmados con el Estado venezolano.
El canciller expresó interés y preocupación por el desarrollo de los acontecimientos, destacando la forma en que el liderazgo venezolano defiende su independencia.
Defensa de la independencia y apertura al diálogo
Según Lavrov, la situación en Venezuela muestra un liderazgo que, pese a la presión externa, mantiene su soberanía y al mismo tiempo expresa disposición al diálogo. Moscú considera que esta combinación de firmeza y flexibilidad es clave para una salida política.
El diálogo, subrayó, debe basarse en igualdad de derechos y respeto mutuo, sin imposiciones ni amenazas.
Rechazo a métodos unilaterales
El canciller ruso insistió en que la situación en Venezuela no puede resolverse mediante métodos unilaterales de dictado, ni en el ámbito político ni, mucho menos, mediante el uso de la fuerza.
Este principio, afirmó, debería tener carácter universal y aplicarse sin excepciones.
Prioridades nacionales del liderazgo venezolano
Lavrov destacó que, en la situación en Venezuela, el liderazgo del país ha dejado claro que sus prioridades nacionales incluyen la defensa de la soberanía y la participación en el sistema internacional en condiciones de igualdad.
Desde Moscú se observa con atención cómo Venezuela intenta preservar su independencia en un contexto de alta presión externa.
Expectativas sobre el comportamiento de otros países
El ministro ruso expresó su esperanza de que todos los países interesados en mantener relaciones con Venezuela respeten estos principios. La situación en Venezuela, sostuvo, exige coherencia y reciprocidad por parte de la comunidad internacional.
Esto incluye, de manera explícita, a Estados Unidos y a sus aliados.
Consecuencias regionales de la crisis
La situación en Venezuela tiene implicaciones que van más allá de sus fronteras. Moscú considera que la estabilidad regional se ve comprometida cuando se recurre a intervenciones militares y sanciones unilaterales.
El riesgo de una escalada regional es uno de los aspectos que más preocupa a las autoridades rusas.
Visión rusa sobre el futuro inmediato
Desde la óptica de Moscú, la situación en Venezuela seguirá siendo un punto de tensión mientras persistan los intentos de imponer soluciones externas. Rusia apuesta por una resolución política basada en el respeto al derecho internacional.
Lavrov evitó hacer pronósticos concretos, pero dejó claro que su país seguirá defendiendo estos principios.
Un caso que redefine el orden global
La situación en Venezuela es vista por Rusia como un ejemplo de los desafíos que enfrenta el orden internacional contemporáneo. El uso de la fuerza y la presión económica, advirtió Lavrov, debilitan los mecanismos multilaterales.
Este caso podría sentar precedentes con efectos duraderos en la política global.
Observación permanente desde Moscú
Moscú aseguró que seguirá observando de cerca la situación en Venezuela, con atención tanto a los movimientos diplomáticos como a los desarrollos internos. El objetivo, reiteró Lavrov, es evitar una mayor desestabilización.
La postura rusa se mantendrá firme mientras persistan las violaciones al derecho internacional.
Una postura basada en principios
En conclusión, la situación en Venezuela reafirma, según Moscú, la necesidad de un sistema internacional regido por principios claros y universales. Rusia considera que la defensa de la soberanía no debe depender de alineamientos políticos.
Lavrov cerró sus declaraciones reiterando que estos principios son esenciales para la convivencia entre Estados.
Información cortesía de RT.
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