Incendios en la Patagonia agravan la emergencia ambiental en Argentina
Los Incendios en la Patagonia se consolidan como una de las emergencias ambientales más graves que enfrenta Argentina en los primeros días de 2026, luego de que más de 15.000 hectáreas fueran consumidas por el fuego en distintas zonas del sur del país. El avance descontrolado de las llamas afectó bosques nativos, áreas protegidas, viviendas rurales y comunidades enteras que debieron ser evacuadas ante el riesgo inminente.
La magnitud que alcanzaron los Incendios en la Patagonia obligó a un despliegue masivo de recursos humanos y técnicos. Más de 500 personas, entre brigadistas, bomberos, rescatistas, fuerzas de seguridad y personal de apoyo, trabajan de manera constante para contener los focos activos, mientras vecinos organizados se sumaron a las tareas de emergencia desde el inicio.
El avance del fuego en Epuyén preocupa a las autoridades
El foco principal de los Incendios en la Patagonia se originó cerca de la localidad de Epuyén, en la provincia de Chubut, una región caracterizada por su vegetación densa y bosques nativos. En menos de una semana, el incendio afectó casi 12.000 hectáreas, cifra que se duplicó entre el sábado y el domingo debido a las condiciones climáticas adversas.
Epuyén, con poco más de 2.000 habitantes, quedó prácticamente rodeada por el fuego. La combinación de sequía prolongada, altas temperaturas y fuertes vientos convirtió a los Incendios en la Patagonia en una amenaza directa para la población local y sus medios de vida.
Lluvias parciales ofrecen alivio frente a los Incendios en la Patagonia
Durante la tarde del domingo se registraron algunas lluvias en sectores de la zona afectada, lo que representó un alivio momentáneo para los pobladores y los equipos que combaten los Incendios en la Patagonia. Estas precipitaciones ayudaron a reducir la intensidad de algunos focos, aunque no lograron extinguir completamente las llamas.
Vecinos de la región expresaron que las lluvias devolvieron algo de esperanza tras varios días marcados por el miedo y la incertidumbre. Sin embargo, las autoridades advirtieron que el riesgo persiste debido a la inestabilidad climática que caracteriza a esta emergencia.
La respuesta comunitaria ante la emergencia
Frente al avance de los Incendios en la Patagonia, los habitantes de Epuyén y de localidades cercanas se organizaron rápidamente en brigadas comunitarias. Con herramientas básicas y recursos limitados, colaboraron en la contención de las llamas y en la protección de viviendas.
La participación vecinal fue clave durante las primeras horas de la emergencia, especialmente mientras se aguardaba la llegada de refuerzos y apoyo aéreo. Esta respuesta solidaria permitió reducir riesgos y asistir a personas vulnerables en un contexto crítico.
Demoras en los aviones hidrantes generan cuestionamientos
Uno de los principales reclamos en torno a los Incendios en la Patagonia fue la demora en la llegada de los aviones hidrantes. Testimonios recogidos en la zona indicaron que las aeronaves tardaron varias horas en iniciar sus operaciones, a pesar de que las autoridades habían sido alertadas desde el comienzo.
Vecinos y brigadistas consideraron que estas demoras deben ser investigadas, ya que una respuesta aérea más rápida podría haber limitado la expansión inicial del fuego y reducido el impacto de los Incendios en la Patagonia.
Una crisis que se repite en la región patagónica
Los actuales Incendios en la Patagonia se producen apenas un año después de los peores fuegos forestales registrados en la región en más de tres décadas, cuando más de 32.000 hectáreas resultaron afectadas. Esta recurrencia evidencia una problemática estructural que sigue sin resolverse.
Especialistas advierten que la frecuencia creciente de los Incendios en la Patagonia está relacionada con condiciones climáticas extremas y con la falta de políticas de prevención sostenidas a largo plazo.
Otros focos activos agravan la situación
Además del incendio en Epuyén, los Incendios en la Patagonia mantienen focos activos en el Parque Nacional Los Alerces y en otras áreas de las provincias de Chubut y Santa Cruz. En conjunto, estos siniestros ya afectaron miles de hectáreas adicionales.
La multiplicidad de focos obligó a redistribuir recursos y personal, incrementando la complejidad de las tareas de control y evidenciando la magnitud real de los Incendios en la Patagonia.
Refuerzos nacionales y cooperación internacional
Ante la gravedad de los Incendios en la Patagonia, se sumaron brigadistas provenientes de otras provincias argentinas, como Córdoba. Además, el gobierno de Chile ofreció apoyo técnico y humano para colaborar en las tareas de combate.
La cooperación regional es considerada fundamental cuando los Incendios en la Patagonia superan la capacidad de respuesta local y se extienden por zonas de difícil acceso.
Agotamiento físico y mental de los brigadistas
El combate prolongado contra los Incendios en la Patagonia generó un fuerte desgaste entre los brigadistas. Organizaciones que trabajan en la zona advirtieron que tanto las instituciones como los voluntarios se encuentran al límite de sus capacidades.
El comportamiento extremo del fuego y la falta de descanso adecuado incrementan los riesgos para quienes enfrentan directamente los Incendios en la Patagonia día tras día.
Evacuaciones, heridos y daños materiales
Las consecuencias humanas de los Incendios en la Patagonia son significativas. Un brigadista voluntario permanece internado en estado crítico por quemaduras graves, mientras miles de turistas y residentes debieron ser evacuados de forma preventiva.
Al menos diez viviendas fueron destruidas por el fuego, dejando a familias enteras sin hogar y profundizando el impacto social de los Incendios en la Patagonia.
Cambio climático y sequía histórica
Autoridades provinciales señalaron que los Incendios en la Patagonia no pueden analizarse sin considerar el impacto del cambio climático. La región atraviesa la peor sequía desde 1965, un factor clave en la propagación del fuego.
La combinación de sequía extrema, altas temperaturas y vientos intensos convierte a los Incendios en la Patagonia en un fenómeno cada vez más difícil de controlar.
Un desafío ambiental de largo plazo
Más allá de la emergencia inmediata, los Incendios en la Patagonia dejarán consecuencias ambientales que se extenderán durante décadas. La pérdida de bosques nativos afecta la biodiversidad y agrava los efectos del cambio climático.
Expertos coinciden en que enfrentar los Incendios en la Patagonia requerirá políticas públicas sostenidas, inversión en prevención y una mayor conciencia social sobre la protección del ambiente.
Información cortesía de DW.
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